
Por María Mónica Fernández
“Vamos a seguir tratando de limpiar el país de tanto corrupto que llega al poder sólo a saquear. Se está haciendo un poco de justicia para todas las víctimas de esta narcodictadura, pues entre ellas estaba mi hija Keyla Martínez”, dijo Norma Rodríguez, madre de la joven que murió bajo custodia policial durante el gobierno de JOH
Nueva York, Estados Unidos. Un hito judicial para la historia de Honduras se gestó en una sala del edificio de la corte del distrito sur de la ciudad de Nueva York. Entre otras audiencias, los festejos de matrimonios civiles y las solemnes ceremonias de naturalización que otorgan la ciudadanía estadounidense, apenas se percibe que lo ocurrido en estas últimas semanas dentro de esta sala ha dejado una huella indeleble en la memoria del país.
El jurado encontró culpable de manera unánime al expresidente Juan Orlando Hernández Alvarado en los tres cargos presentados por la fiscalía estadounidense en contra del exmandatario: conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, uso y porte de ametralladoras y dispositivos destructivos durante el narcotráfico y porte de armas destructivas.
El veredicto del jurado de doce personas que tomaron dos días para deliberar convirtió a JOH en el primer expresidente del país y el segundo mandatario latinoamericano en ser hallado culpable por un jurado estadounidense de un tribunal federal por cargos de narcotráfico. El primero fue Manuel Antonio Noriega, exdictador de Panamá, en 1992.
“Les deseo que cuando miren atrás y vean las últimas tres semanas, lo vean como uno de los momentos más orgullosos de sus vidas”, les dijo el Juez Kevin Castel antes de que el jurado saliera de la sala por última vez en esta etapa del juicio. “Que hicieron su trabajo”.
JOH, de 55 años y abogado de profesión, usando un traje oscuro en el día del veredicto, pasó de ser una figura que promovió la lucha contra el tráfico de drogas en Honduras a recibir una condena por una extradición que él mismo sacó adelante. Ahora enfrenta la posibilidad de una sentencia mínima de 40 años de cárcel en el país anglosajón. Se espera que el juez Castel emita la condena el 26 de junio.
La defensa de JOH anunció que van a apelar la decisión y solicitó hablar con el jurado. Algunas personas que atendieron a la audiencia especulan que uno de los puntos de la apelación puede tratarse de los alegatos del abogado defensor de JOH, Renato Stabile, sobre la veracidad de una agente de la DEA.
El testimonio de la agente antidrogas, según Stabile, va contra los reportes presentados al gobierno estadounidense donde se informa que disminuyó el tráfico de cocaína entre el 2014 y 2022.
Entre el llanto y la alegría
Una vez anunciado el veredicto en la sala, las únicas emociones notables fueron las de las dos cuñadas de JOH, quienes lloraban al conocer el resultado. Al ser retirado de la sala, JOH se dirigió a sus cuñadas para asegurarles que era inocente y que el país lo sabría.
Fuera de la corte, el ambiente era de celebración entre los hondureños y hondureñas que, a lo largo del juicio, se plantaron frente al edificio judicial sin importar el frío ni la lluvia que acompaña la transición del invierno a la primavera.
“[Estoy] alegre porque esa justicia que deseamos no la íbamos a poder conseguir en nuestro país. Nuestra justicia se la habían robado”, dijo Daniel Funes, hondureño que según sus palabras ha vivido en Estados Unidos desde 1996.
“Cuando escuchamos que fue declarado culpable, nos alegramos. Pobre ser humano, pobre su familia que va a ser señalada, así como está siendo señalada la sociedad hondureña, pero nos alegramos de que haya sido encontrado culpable”, agregó Funes mientras sostenía, fuera de la corte, una bandera de Honduras y otra del partido político Libre.
“Él se lo buscó”
“Vamos a seguir tratando de limpiar el país de tanto corrupto que hay, que llegan al poder sólo a saquear nuestro país. Ahora se está haciendo un poco de justicia para todas las víctimas de esta narcodictadura, pues entre ellas estaba mi hija Keyla Martínez”, dijo Norma Rodríguez, madre de la joven que murió bajo custodia policial durante el gobierno de JOH.
Rodríguez estuvo el último día del juicio fuera de la corte, colgando carteles contra JOH y fotos de hondureños que ella llama “mártires” por haber perdido la vida. “Estoy alegre. Lo siento por la familia de [JOH], pero él mismo se buscó lo que ahora le está pasando”.
“La verdad que aquí no estamos por partido político, no estamos por bandera política, por color político, aquí realmente estamos haciendo acto de presencia por justicia. [JOH] decidió salir muy mal y utilizar esos tres poderes del Estado a su conveniencia”, dijo Isabel Espinosa, hondureña residente en Nueva York.
“Después que vengan los siguientes. Este es un ejemplo vivo para todos los políticos en nuestro país que están en el poder ahora mismo y que sepan a lo que se van a enfrentar si ellos se aprovechan de nuestro país”, afirmó.
